Gutxitasun fisikoa edo/ta organikoa duten Bizkaiko pertsonak Personas con discapacidad física y/u orgánica de Bizkaia

Estás en: >
Noticias
Noticias
Jueves, 17 de Octubre de 2019

8M. LOS RECORTES SOCIALES MULTIPLICAN LAS SITUACIONES DE EXCLUSIÓN Y LAS DESIGUALDADES QUE VIVEN LAS MUJERES CON DISCAPACIDAD

Con motivo de la celebración este 8 de marzo del Día de las Mujeres, desde Fekoor queremos hacer hincapié en la necesidad de incorporar las necesidades de las mujeres con discapacidad en todas las políticas de igualdad, y de manera transversal y la puesta en marcha de acciones positivas para avanzar en la igualdad de oportunidades en los ámbitos donde las mujeres con discapacidad estén más discriminadas.Las mujeres se enfrentan a una doble discriminación por razón de género y por su condición de persona con discapacidad, lo que las convierte en un grupo con grave riesgo de sufrir maltrato. Más del 80% de las mujeres con discapacidad ha sufrido violencia en algún momento de su vida y tienen un riesgo de sufrir violencia sexual cuatro veces mayor que el resto de mujeres. La falta de adecuación de servicios e infraestructuras acentúan su desatención hasta el punto de que gran parte de las mujeres con discapacidad de Bizkaia no han podido ir nunca a una revisión ginecológica.

07/03/2012
Comparte esta noticia » imprimir enviar noticia
8M. LOS RECORTES SOCIALES MULTIPLICAN LAS SITUACIONES DE EXCLUSIÓN Y LAS DESIGUALDADES QUE VIVEN LAS MUJERES CON DISCAPACIDAD


Desde Fekoor, en nombre de las mujeres con discapacidad física y/u orgánica de Bizkaia, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres, ponemos de manifiesto nuestra profunda preocupación por las medidas adoptadas para afrontar la crisis económica que acentúan más aún si cabe las situación de desventaja social y la exclusión que sufre nuestro colectivo.

Las medidas que se adopten para afrontar la crisis no pueden realizarse a costa de frenar los avances que en los últimos años se han alcanzado en materia de igualdad, a no ser que se pretenda que la superación de los problemas económicos pase necesariamente por el sacrificio de los colectivos más desprotegidos y vulnerables, como es el de las mujeres con discapacidad.

Las mujeres con discapacidad se enfrentan a una doble discriminación, por razón de género y por su condición de persona con discapacidad. La confluencia de estos factores las convierte en un grupo con grave riesgo de sufrir algún tipo de maltrato.

Aunque es una realidad a día de hoy todavía oculta, los únicos datos oficiales que se conocen reflejan que más del 80% de las mujeres con discapacidad ha sufrido violencia en algún momento de su vida y tienen un riesgo de sufrir violencia sexual cuatro veces mayor que el resto de mujeres, lo cual agrava profundamente la situación de múltiple discriminación que sufre este colectivo por el mero hecho de tener una discapacidad y de ser mujer.

Esta violencia es ejercida no sólo por quienes mantienen o han mantenido relaciones afectivas con ellas, sino también por las personas de su entorno familiar, social, etc. Por regla general, allí donde existe una relación de desequilibrio de poder y dependencia, se favorece la existencia de la violencia y el abuso. La suplantación de su voluntad, la ridiculización, la negligencia en su atención, la esterilización y el aborto sin su consentimiento son sólo algunas manifestaciones de violencia y maltrato a mujeres con discapacidad. Sin embargo, la carencia de recursos de estas mujeres, la inadecuada respuesta institucional y la prevalencia de una ideología tradicional son tres obstáculos esenciales que dificultan la denuncia de estas situaciones de violencia y maltrato.

Los programas y recursos existentes para asistir a las víctimas no tienen en cuenta las necesidades específicas de las mujeres con discapacidad, al utilizar en la actual legislación un concepto de violencia de género no inclusivo. La normativa debe adecuarse a la perspectiva de la discapacidad e incluir la violencia ejercida por agresores que no tenga ningún lazo de unión sentimental o familiar con la mujer con discapacidad víctima, e integrar la falta de atención como una forma de violencia: ejercida en la unidad de cuidado.

Para muchas mujeres con discapacidad física y/u orgánica acceder a una consulta ginecológica en Bizkaia es casi misión imposible debido a las serias dificultades que encuentran para acceder a los servicios de ginecología, obstetricia y planificación familiar por la falta de accesibilidad, adecuación de las instalaciones y escasa formación del personal sanitario.

Esta realidad provoca que la mayoría de las más de 7.000 mujeres con movilidad reducida que viven en Bizkaia no hayan ido nunca a una consulta de ginecología o eviten el tener que hacerlo hasta que el estado de su salud les obliga. Muchas de estas mujeres nunca se ha hecho una mamografía, con el riesgo que supone estar desatendida precisamente en una de las dolencias con mayor incidencia en las mujeres hoy día: el cáncer de mama. Fekoor, desde su Comisión de Mujer por la Igualdad ya denunció esta realidad en 2008 tras elaborar el "Estudio de accesibilidad a 70 centros de atención ginecológica y reproductiva en Bizkaia".

Las mujeres con discapacidad forman todavía hoy un grupo social aislado e invisible que les enfrenta a todo tipo de restricciones y limitaciones debido a circunstancias que son resultado de estereotipos y prejuicios que merman su capacidad de participar y contribuir a la sociedad en condiciones de igualdad.

Por todo ello, exigimos a los poderes públicos que se mantenga una red de servicios públicos especializados en materia de prevención y tratamiento de casos de violencia de género que tengan en cuenta la realidad de las mujeres con discapacidad.

Pedimos que se garantice la existencia de un sistema sanitario universal, público y gratuito, totalmente accesible para las mujeres con discapacidad, y que se respete plenamente la libertad de las mujeres para ejercer su derecho a la maternidad sin intromisiones ajenas de cualquier índole.

Reclamamos que se cuente con los recursos necesarios para dar plena efectividad a la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, pilar fundamental para la emancipación y la vida independiente de las mujeres con discapacidad.

Finalmente hacemos especial hincapié en la necesidad de incorporar las necesidades de las mujeres con discapacidad en todas las políticas de igualdad, y de manera transversal y la puesta en marcha de acciones positivas para avanzar en la igualdad de oportunidades en los ámbitos donde las mujeres con discapacidad estén más discriminadas.

Para ello es necesaria la adecuación de servicios y recursos adaptados y accesibles, la formación del personal de las administraciones y la puesta en marcha de campañas de sensibilización y comunicación inclusivas y no discriminatorias.

Opina


Listado de Comentarios

    FEKOOR. Blas de Otero, 63 bajo 48014 Bilbao(Bizkaia)/Tlf:94 405 36 66 / Fax:94 405 36 69